A los niños

Dónde hay niños, existe la Edad de Oro.

jueves, 24 de marzo de 2011

El pequeño egipcio


Lo que ves al fondo, es Heliópolis, la ciudad donde vivo. No está lejos de las aguas del Nilo, por lo que el espíritu del Gran Río siempre está conmigo. Nosotros llamamos a la ciudad "lunu", que significa pilar. Los griegos la llaman Heliópolis, y tú, querido amigo, puedes llamarla Ciudad del Sol.
En las noches de verano como ésta, la brisa cálida ondea las hojas de las palmeras de la orilla, los juncos donde duermen los cocodrilos y las aves de paso, las túnicas de lino que vestimos... Llevo la cabeza rapada, como es costumbre aquí en Egipto. Mi nombre es Zaid y vivo en una casa de adobe, con muros de cal blancos y un tejado plano y horizontal, donde me gusta subirme al anochecer. Desde aquí, os escribo... Mis letras de hollín quedarán grabadas en este papiro durante miles de años. Quien sabe si tú, querido amigo que me lees, eres de un futuro lejano.
Mi maestro Unufer, anciano pero muy sabio, dice que no muy lejos de la Ciudad del Sol se está construyendo una pirámide tan grande que apenas se alcanza la punta con la vista.
-Enterrarán al faraón Keops cuando muera. Para construirla necesitan miles de hombres que trabajan a pleno sol para transportar los grandes bloques de piedra.-decía mi maestro Unufer la tarde de ayer.
Algún día me gustaría verlas. Gizéh, el lugar donde se está construyendo la gran pirámide, no está lejos de aquí...
En Heliópolis rendimos culto a nueve dioses, Thot, Atun, Shu, Tefnut, Geb, Isis, Osiris, Neftis y Seth, pero mi preferido es Isis, es bellísima y es la Gran diosa Madre. Sé que es bella, porque vi sus representaciones en las paredes del templo, con los brazos extendidos y unas alas grandes y majestuosas. Aunque el pueblo no podemos entrar a la parte sagrada del templo, el santuario, al que sólo pueden acceder los sacerdotes de Isis, sí puedo acercarme hasta la Sala Hipóstila, que está repleta de columnas. Las columnas son tan grandes como colosos, por eso Unufer las llama columnas colosales, y en ellas, está grabada la figura de Isis...Todas las paredes del templo están decoradas y son maravillosas.
Si algún día lees este papiro, no dudes en estudiar Egipto, igual que mi maestro Unufer me enseña a mí otras civilizaciones lejanas que no consigo imaginar.
Egipto, el país del Nilo, y de niños como nosotros.
Zaid.